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lunes, 15 de junio de 2026

ECOS DE SOCIEDAD.


La vida humana es mucho más difícil de lo que debería ser.

Nosotros mismos hacemos que esta experiencia humana sea muy difícil.
Ya sería bastante difícil nacer en cuerpos mortales que experimentan dolor, enferman, se deterioran y mueren. Solo eso ya sería más que suficiente. Y encima de todo eso, creamos estas estructuras psicológicas del ego en nuestra cabeza que nos hacen infelices por un cúmulo de razones que ni siquiera son reales.

Es decir, nos arrojan a este mundo sin tener ni idea de lo que está pasando, rodeados de gigantes caóticos e impredecibles, llenos de neurosis y delirios heredados de generaciones anteriores. Rápidamente nos enseñan a hacernos la vida imposible mediante sistemas de creencias, vergüenza, autodesprecio y enemistad. Andamos a tientas durante unos años, tal vez tengamos uno o dos hijos y les enseñemos a ser tan locos como nosotros, y luego nos caemos y nos tiran a un agujero. Y entonces se acabó.
Es muy raro.

Podríamos simplemente cuidarnos unos a otros y tomarnos de la mano mientras nos precipitamos hacia la tumba. Cuando alguien nace en este mundo extraño y misterioso, podríamos decirle al recién llegado: «Bienvenido, solo estaremos aquí por un corto tiempo, pero te amamos y estamos aquí para ti mientras compartimos nuestra breve experiencia en este planeta». Y entonces podríamos abrazarnos, besarnos, llorar y acurrucarnos mientras giramos a través de un universo que ni siquiera nuestros mejores científicos comprenden, hasta que llegue la noche.

Podríamos hacerlo, pero no lo hacemos. Apenas prestamos atención a la muerte. Apenas prestamos atención al hecho de que todo es misterioso, que las grandes preguntas de la vida han quedado completamente sin respuesta y que la ciencia no puede explicar ni el 0,0001% de lo que realmente sucede.
En cambio, nos inventamos historias en la cabeza que nos causan angustia e insatisfacción. Historias de que somos inadecuados o indignos de amor. Historias de que otros grupos de personas son malos. Historias de que la gente que nos rodea no está haciendo lo correcto. Historias de que podremos sentirnos bien con nosotros mismos si logramos un éxito profesional más y alcanzamos una meta más en la vida. Historias de que las personas son torturadas eternamente al morir si no creen en los pensamientos correctos. Todo tipo de historias. Un incesante parloteo mental en el que creemos con todas nuestras fuerzas.
Y nada de eso es real. Nos estresamos tanto con esos monólogos mentales interminables en nuestra cabeza, y todo es un invento. Todo. Todos los defectos y la falta de valía. Todos los enemigos y conflictos. Todos los errores y equivocaciones. Todo es inventado.

La mayoría de la gente vive en un mundo imaginario de construcciones mentales que ofrecen todo tipo de razones para sentir ansiedad, miedo, hostilidad y vergüenza. Y luego, manipuladores astutos utilizan esos sentimientos para que consientamos guerras, injusticias y todo el comportamiento humano autodestructivo que vemos hoy. Y por eso todo está tan mal.
El mundo tal como existe en realidad no podría ser más diferente del mundo que describen nuestros pensamientos. La vida vivida con lucidez es tan distinta de la vida filtrada por el pensamiento como dos cosas podrían serlo.

El organismo humano puede funcionar perfectamente sin un incesante parloteo mental. El pensamiento puede ser simplemente una herramienta útil que se utiliza cuando se necesita y se deja de lado cuando no, mientras la atención se centra en la profunda maravilla de los sentidos en lugar de divagar mentalmente sobre tonterías inventadas durante todo el día.
Puede requerir esfuerzo deshacer toda la disfunción interna y alcanzar este nivel de claridad, pero no tanto como el esfuerzo que ya invertimos al alimentar continuamente nuestra locura y mantener todos esos mundos ficticios en nuestra mente. Aclarar nuestros procesos internos y despertar a la realidad es, en realidad, el camino más fácil. Es mucho más pacífico y placentero.

Y entonces podremos simplemente estar con la realidad. Podremos simplemente disfrutar de este viaje tal como es. Toda la belleza. Todo el amor. Todo el dolor. Toda la muerte. Podemos estar presentes en todo. En su totalidad. Hasta el final.

Caitlin Johnstone.


sábado, 13 de junio de 2026

AVISO.


La madre de los idiotas está siempre preñada.

Visto en la red.



viernes, 12 de junio de 2026

INFORMATIVOS.


De nuevo la importancia de las palabras, de los nombres de las cosas.

La mal llamad “Vitamina D" no es una vitamina: es una hormona esteroide que el cuerpo produce de forma natural a partir del colesterol, en cuanto la luz del sol toca la piel: colesterol y sol.
Justo dos cosas que nos han prohibido y que son gratis.
A cambio, nos incitan a ingerir “vitamina D” por vía oral. Error.
Esas pastillas son colecalciferol.
Las cápsulas artificiales contienen colecalciferol que es ingerido por vía oral y que es liposoluble, se acumula fácilmente en los tejidos grasos del cuerpo y puede alcanzar niveles de toxicidad, causando daños sistémicos.
Esta hormona esteroide nunca fue concebida para ser ingerida por vía oral. Las dosis tan elevadas que se recomiendan hoy pueden calcificar los tejidos blandos del organismo.
En 2010, el nivel mínimo oficial de Vitamina D circulante se elevó arbitrariamente de 12,5 ng/ml a 30 ng/ml. De la noche a la mañana, millones de personas sanas fueron etiquetadas como "deficientes". Los protoculos, como siempre, esos que los médicos obedecen y jamás cuestionan.
Y sin embargo, hoy los médicos empujan a los pacientes a superar la cuota de 50, a veces incluso 80 ng/ml.
Esto es extremadamente peligroso.
Si algunas personas sienten un bienestar al tomar megadosis orales, no es porque estén promoviendo la salud, sino por el efecto esteroide puro: la integración oral en altas dosis simplemente actúa suprimiendo el sistema inmunitario, apagando los síntomas pero desestabilizando todo el equilibrio endocrino.
No necesitamos forzar nuestros niveles de almacenamiento a través de una integración química diaria a largo plazo.
La hormona D regula la respuesta inmunitaria, la densidad ósea, el estado de ánimo y la expresión de cientos de genes protectores. Pero la cura no es un blíster de plástico.
En todos los casos normales la verdadera salud hormonal debe provenir exclusivamente de la exposición solar y de la comida real.
El sol y el colesterol producido por tu hígado son biológicos, naturales y, sobre todo, gratuitos.
Pero la gente sigue saliendo con gorro, crema y gafas de sol el poco tiempo que pasa a la intemperie.
Ya hablaremos del daño inmenso que hacen las gafas de sol, con las que nos sentimos más guapos y chulos, que nos tapan las ojeras, y que nos quitan la salud.
“Es que la luz me hace daño”, se lo hace precisamente porque siempre las usa, deje de hacerlo y permita que sus ojos se adapten a regular la luz. Un aullido.

Fernando López-Mirones.
https://t.me/s/elaullido

jueves, 11 de junio de 2026

SÍNTOMAS DEL KALIYUGA.


¿Pudiera darse la impensable circunstancia de que una civilización entera desapareciera debido a la colaboración suicida de la población y a la traición pertinaz de sus dirigentes?


miércoles, 10 de junio de 2026

INFORMATIVOS.


Una de las lecciones más tristes de la historia es esta: si nos han engañado durante el tiempo suficiente, tendemos a rechazar cualquier evidencia del engaño. Ya no nos interesa descubrir la verdad. El engaño nos ha atrapado. Es demasiado doloroso reconocer, incluso para nosotros mismos, que nos han engañado. Una vez que le das poder a un charlatán, casi nunca lo recuperas.

 
Carl Sagan. El mundo embrujado por los demonios.




Los narcisistas son inestables y atraviesan ciclos repetidos de autodestrucción, y generalmente son los demás quienes pagan las consecuencias. Son conscientes del daño que causan a los demás, pero no les importa. Los narcisistas tienden a ser divisivos, vengativos, conflictivos, agresivos, llenos de odio, iracundos, incoherentes, con juicios deficientes e irracionales.

Sam Vaknin, Amor propio maligno.




La ilusión de libertad continuará mientras sea rentable mantenerla. Cuando la ilusión resulte demasiado costosa de mantener, simplemente desmontarán la escenografía, descorrerán las cortinas, apartarán las mesas y las sillas, y verás la pared de ladrillos al fondo del teatro.

Frank Zappa.




El engaño del Covid refleja a la perfección la ignorancia deliberada de la gran mayoría de los estadounidenses, que se niegan a aceptar el hecho inequívoco de que fueron engañados por Fauci, Gates, Trump, Biden y cientos de otros supuestos "expertos" comprados. Como elemento clave de su agenda de despoblación, una falsa pandemia con una campaña de marketing multimillonaria; propaganda mediática del miedo las 24 horas del día, los 7 días de la semana; mentiras interminables sobre casos, muertes y tratamientos; matar pacientes con remdesivir y respiradores mientras se pagaba a los hospitales por cada muerte; suprimir la ivermectina y la hidroxicloroquina porque funcionaban; y obligar a inyectar una terapia génica tóxica (no una vacuna) a miles de millones de personas en todo el mundo. A pesar de las pruebas científicas reales de que las inyecciones mataron gente y seguirán matándola en el futuro, la mayoría de los vacunados prefieren seguir engañados porque la verdad de su aquiescencia a la autoridad es demasiado dolorosa para afrontarla. Prefieren seguir siendo ignorantes deliberados.

theburningplatform. Engañados una vez más.


martes, 9 de junio de 2026

lunes, 8 de junio de 2026

SÍNTOMAS DEL KALIYUGA.


Se da la ominosa circunstancia de que ha llegado el día anunciado por Chesterton en el que hay que desenvainar la espada por afirmar que el pasto es verde.


domingo, 7 de junio de 2026

SÍNTOMAS DEL KALIYUGA.


Se da la irritante circunstancia de que los manigeros del mundo tienen una calidad humana lamentable, pésima, defectuosa, demencial, degenerada.


sábado, 6 de junio de 2026

jueves, 4 de junio de 2026

miércoles, 3 de junio de 2026

martes, 2 de junio de 2026

lunes, 1 de junio de 2026

CON FLICTO.


Aunque yo me siento bien conmigo mismo, no sé si conmigo mismo se siente bien con yo.