miércoles, 4 de septiembre de 2019

ACLARACIÓN.


La dopamina suele llamarse “el neurotransmisor del placer”, pero Robert Sapolsky, profesor de biología de Stanford  ha matizado que en realidad la dopamina es el neurotransmisor de “la anticipación del placer”.
La diferencia es importante puesto que es esta anticipación de una recompensa (el placer) la que nos impulsa hacia lo que se conoce como tareas orientadas hacia una meta y la cual permite una psicología conductual, o el reforzamiento de ciertas conductas a través de la promesa de una recompensa.
La dopamina es la substancia que media o regula la motivación que sentimos para hacer algo.

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