jueves, 26 de marzo de 2026

CLAUDICACIÓN. O NO.


Harto ya

de buscar puerto seguro sin provecho,

la desazón aprovecho
para claudicar.

No te escucho
cuando dices que exagero y pido mucho,
da por hecho que prefiero embarrancar
sin ti.

Cuando llegue la ocasión
de perder el corazón
en un recodo,
no me tires a matar
que no soy un fugitivo
ni tú un cazador furtivo.

Corta ya,
no te lo tomes tan mal,
que tengo el cuerpo fatal
y el alma en  vilo.

Ya veré
si arrío las velas y me quedo
sin alas, a ras de suelo
como calle sin barrer
Que cuando esté
sin una hoja de papel
donde hacer pie para seguir tirando,
pueda pasar a recoger
el vino que no me bebí,
la historia que no me monté
sobre la arena de tu piel.

Parece ser
que no estoy mal por aquí,
junto al ala del cubil
donde se aburren los muertos
sin más disfraz que lo puesto,
sin deber dar ni pedir.

Y me acuesto
con la luna en los tejados,
citándome a su luz con los pecados
y a la del sol con el redil.

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