Eso de que un Estado, (todos) tenga secretos, informes confidenciales, expedientes inaccesibles, fondos reservados, muertos y desaparecidos, actividades ilícitas, ilegales, ocultas, sospechosas, departamentos ignotos, desconocidos, censuras y prohibiciones.., demuestra sin lugar a dudas que ningún Estado es, ni ha sido, ni nunca será fiable ni creíble; tampoco lo es, ni lo será, para sus representantes visibles, y ni siquiera para los máximos responsables de los respectivos gobiernos.
Torpes.
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