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sábado, 14 de febrero de 2026
SÍNTOMAS DEL KALIYUGA.
Como si estuviera a medio hacer.
viernes, 13 de febrero de 2026
62.- EL CENTRO ATACA DE VIEJO.
(Viene del otro día).
- Laxo y solo. Como siempre- dijo una voz a mis espaldas.
- ¿Otra vez tú?
- Sí, ¿no me has llamado?
- No. Ni siquiera he pensado en el Centro. Le odio. Te odio.
- Ya veo. El hombre puede caer en todas las trampas imaginables, incluso en ésta.
-No lo sabía.
-Pues ya lo sabes. Ahora me voy.
- Pues adiós.
- ¿Me echarás de menos?
- Claro, eres inovidable.
- Así pues, me llevarás siempre contigo.
- No creo.
- Claro que sí. El Centro eres tú. ¿No habías caído?
Y yo caí. Vaya si caí.
Así fue como heredé todo el peso del mundo.
El Centro se demoró un poco más y aprovechó para soltarme alguna otra tonteoría que escuché con devota devoción.
- Claro, eres inovidable.
- Así pues, me llevarás siempre contigo.
- No creo.
- Claro que sí. El Centro eres tú. ¿No habías caído?
Y yo caí. Vaya si caí.
Así fue como heredé todo el peso del mundo.
El Centro se demoró un poco más y aprovechó para soltarme alguna otra tonteoría que escuché con devota devoción.
Fue curioso. Me dí cuenta de que el centro no decía más que tonteorias, en cambio Yooo...
- Ya estoy de más por aquí. Me voy- gritó mientras se alejaba.
- Será lo mejor. Tu inútil presencia me molesta, y mucho.
- ¿Por qué te das tanta importancia?- susurró en mi oido. Y me dejó.
Ootra vez.
El muy idiota. Qué sabrá él.
Me dediqué entonces a definir mi condición de centro (de Centro). Al fin era algo. Alguien, Algo, Alguna Cosa, Cualquier Cosa, Cualquiera...
No, cualquiera no, un Centro, El Centro, UN Centro.
¿...Un Centro?, ¿por qué "un" Centro?, ¿por qué no dos, o tres?.
¿Por qué no todos..? Todos. Todo.
- Ya estoy de más por aquí. Me voy- gritó mientras se alejaba.
- Será lo mejor. Tu inútil presencia me molesta, y mucho.
- ¿Por qué te das tanta importancia?- susurró en mi oido. Y me dejó.
Ootra vez.
El muy idiota. Qué sabrá él.
Me dediqué entonces a definir mi condición de centro (de Centro). Al fin era algo. Alguien, Algo, Alguna Cosa, Cualquier Cosa, Cualquiera...
No, cualquiera no, un Centro, El Centro, UN Centro.
¿...Un Centro?, ¿por qué "un" Centro?, ¿por qué no dos, o tres?.
¿Por qué no todos..? Todos. Todo.
Será por tonteorías.
Unas noches más tarde me visitó un fantasma, antiguo amigo mio. Me aseguró:
- El Centro eres tú.
- Lo sabía.
- No, no lo sabias. Tú Eres El Centro. El Centro.
- Lo sé, lo sé, lo sé. El Centro soy yo. Yo soy el Centro. ¿Y qué?
- No es lo mismo, debes decidirte por una de las dos. Pa eso he venío.
- Bueno, qué más da. La primera.
- Haces mal. Si el Centro eres tú, el Centro no es el Centro, sino tú. Es un impostor. Eres un impostor. Sois dos impostores. Sois un impostor o dos. Sois...
- Vaya... Entonces la segunda.
- Imposible. Si el Centro eres tú o tú eres el Centro no puedes no ser el Centro, o el Centro no puede no ser tú, o serlo sin serlo, o etcétera.
- Mi aspirina, gracias. Pues háblame del Centro.
- No, primero tienes que elegir. Rápido, ya.
- De acuerdo. Yo soy el Centro. Ya está.
- Claro, siempre lo fuiste.
Y con esto se esfumó soltando, creo, una breve risita. Breve, ¿eh?
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