Regaderencias
viernes, 12 de junio de 2026
INFORMATIVOS.
De nuevo la importancia de las palabras, de los nombres de las cosas.
La mal llamad “Vitamina D" no es una vitamina: es una hormona esteroide que el cuerpo produce de forma natural a partir del colesterol, en cuanto la luz del sol toca la piel: colesterol y sol.Justo dos cosas que nos han prohibido y que son gratis.
A cambio, nos incitan a ingerir “vitamina D” por vía oral. Error.
Esas pastillas son colecalciferol.
Las cápsulas artificiales contienen colecalciferol que es ingerido por vía oral y que es liposoluble, se acumula fácilmente en los tejidos grasos del cuerpo y puede alcanzar niveles de toxicidad, causando daños sistémicos.
Esta hormona esteroide nunca fue concebida para ser ingerida por vía oral. Las dosis tan elevadas que se recomiendan hoy pueden calcificar los tejidos blandos del organismo.
En 2010, el nivel mínimo oficial de Vitamina D circulante se elevó arbitrariamente de 12,5 ng/ml a 30 ng/ml. De la noche a la mañana, millones de personas sanas fueron etiquetadas como "deficientes". Los protoculos, como siempre, esos que los médicos obedecen y jamás cuestionan.
Y sin embargo, hoy los médicos empujan a los pacientes a superar la cuota de 50, a veces incluso 80 ng/ml.
Esto es extremadamente peligroso.
Si algunas personas sienten un bienestar al tomar megadosis orales, no es porque estén promoviendo la salud, sino por el efecto esteroide puro: la integración oral en altas dosis simplemente actúa suprimiendo el sistema inmunitario, apagando los síntomas pero desestabilizando todo el equilibrio endocrino.
No necesitamos forzar nuestros niveles de almacenamiento a través de una integración química diaria a largo plazo.
La hormona D regula la respuesta inmunitaria, la densidad ósea, el estado de ánimo y la expresión de cientos de genes protectores. Pero la cura no es un blíster de plástico.
En todos los casos normales la verdadera salud hormonal debe provenir exclusivamente de la exposición solar y de la comida real.
El sol y el colesterol producido por tu hígado son biológicos, naturales y, sobre todo, gratuitos.
Pero la gente sigue saliendo con gorro, crema y gafas de sol el poco tiempo que pasa a la intemperie.
La hablaremos del daño inmenso que hacen las gafas de sol, con las que nos sentimos más guapos y chulos, que nos tapan las ojeras, y que nos quitan la salud.
“Es que la luz me hace daño”, se lo hace precisamente porque siempre las usa, deje de hacerlo y permita que sus ojos se adapten a regular la luz. Un aullido.
Fernando López-Mirones.
https://t.me/s/elaullido
jueves, 11 de junio de 2026
SÍNTOMAS DEL KALIYUGA.
¿Pudiera darse la impensable circunstancia de que una civilización entera desapareciera debido a la colaboración suicida de la población y a la traición pertinaz de sus dirigentes?
miércoles, 10 de junio de 2026
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