Día 1.
Antecedentes.
Muchas puñalás te den,
malas puñalás traperas
que sean puñalás bien dás.
Ayá te va la primera.
Día 2.
Testimonio.
Trenta puñalás o más
me han dao pa que yo me muera,
no esperé que fueran tantas
ni ví venir la primera.
Día 3.
Declaración jurada.
Yo también participé
en la misma escabechina,
no porque sea mi costumbre:
soy cuchillo de cocina.
Moraleja:
No han lugar,
o sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario